El Partido Popular ya ha empezado a tomar decisiones electorales para comprar votos de cara a las elecciones generales, (el indulto a la "abuela de Fuerteventura", por construir su casa en terreno protegido. Tarifa plana del abono de transporte para los jóvenes hasta 26 años de la Comunidad de Madrid. Y el afán que le ha entrado ahora por inaugurar nuevos servicios, Linea de AVE entre Madrid y León, el nuevo tramo de la autovía A7 que une Málaga y Almería. Subida de 1 euro las pensiones a los jubilados). Todo esto no tiene otro objetivo, repito, que para comprar votos. El Partido Popular está formado por gente, si puede llamarse así, que no soportan el no tener el poder, la miserable de Esperanza Aguirre, por ejemplo, que está dispuesta a todo por ser alcaldesa de Madrid. Tal es el nivel de la estupidez de la derecha, que culpan al Partido Socialista y a todos los rivales políticos, de sus malos resultados en las últimas elecciones autonómicas y de cualquier escándalo que les salpique. El Partido Popular es como el mal estudiante, que cuando suspende, se queja de que el profesor le tiene manía. Pero el 20 de diciembre de este año, la cosa puede cambiar a mejor, si el pueblo se empeña en ello.